Tras la aprobación en la Cámara de Diputados del nuevo Régimen Penal Juvenil, el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, celebró el avance de la iniciativa y ratificó el rumbo del Gobierno en materia de seguridad ciudadana. “La ley debe transmitir un concepto claro: el que las hace, las paga. Basta de impunidad”, remarcó el funcionario, al defender la reducción de la edad de punibilidad de los 16 a los 14 años.

Cúneo Libarona enfatizó que la reforma no solo busca el castigo, sino que moderniza un sistema que calificó de "fracasado". Según el ministro, el proyecto incorpora garantías y deberes para que el menor en conflicto con la ley pueda reinsertarse. "Nos ocupamos de la víctima, pero también de que el Estado brinde un tratamiento real de curación y educación", señaló.

El proyecto, que obtuvo 149 votos a favor y 100 en contra, contempla la creación de centros de detención especializados, programas de escolarización obligatoria y actividades deportivas. 

El Gobierno busca ahora que el Senado trate la norma con urgencia durante el período de sesiones extraordinarias para dar respuesta a delitos de extrema gravedad que, según el ministro, hoy quedan sin resolución efectiva.